Flamenco en la pequeña Alhambra Es bien madrileño caminar sin rumbo por el centro. Perderse por Ópera, pisar la calle Arenal arriba y abajo, que el atardecer te congele la vista por los jardines del Palacio Real y, muy madrileño también, dejar morir la noche en una terraza, o en un bar, o, si es un día especial, en un tablao flamenco. Y quizá termines por azar en Tablao Flamenco 1911, en la Plaza de Santa Ana, tan céntrico que late.…
