Lo bueno se sirve en pequeñas dosis Ni noventa, ni setenta, ni cien… Ochenta Grados. Porque la clave de este restaurante es precisamente la temperatura. Y ochenta es el tope para que los alimentos mantengan todas su propiedades y sabor original. Y no sólo porque la cocina a baja temperatura esté de moda, que lo está. Ni [
