A Brasa

 junio 5, 2023      por Sergio Vicente

Campeones del mundo cortando carne

A Brasa no puede estar en pleno centro. Necesita hacer uso de sus localizaciones, en las afueras, en Aravaca y Moraleja, para ofrecer esa tranquilidad de pueblo pequeño, de día de campo, de asado, de parrilla y carbón. Una decoración ecléctica mezcla unas tropicales plantas colgantes con unas lámparas voladoras inspiradas inequívocamente en el Loy Krathong tailandés. Por si fuera poco, unas tiras de tela colgadas en el techo remiten a las jaimas del desierto.

A brasa solomillo

Algunos dirán que está poco hecho… les falta calle.

El estilo elevado e íntimo lo proporciona un espacio de generosa amplitud. Se siente paz a la mesa, música de fondo, conversaciones mitigadas por la distancia y la distribución. Y a A Brasa no solo hemos venido a comer, también a aprender: el dibujo de una vaca a modo de libro de biología nos ilustra acerca de los cortes de carne. Por fin sabrás diferenciar vacío, entraña y tira de asado; también descubrirás de dónde sale la carne para elaborar el chorizo criollo. Desde los ojos, la boca se nos hizo agua.

Fortuna la nuestra, nos ofrecieron precisamente un aperitivo, un abreboca consistente en aceitunas gordal y unos tacos de prieto salchichón. Me suelen llamar mucho la atención los primeros estímulos y, sobre todo el embutido en este caso, fueron preludio de un trato exquisito de la carne. En A Brasa se respeta la tradición y se cuida el corte.

A brasa aperitivo

Si así empezamos…

Como era difícil elegir entrante ante una variedad tan suculenta, elegí yo uno, otro por acuerdo y otro votado por mi acompañante, argentina para más datos. Lo importante no es saber, sino ser amigo del que sabe. Ella optó por las croquetas, porque al final es más española que yo (aunque las croquetas son de origen francés, no estamos preparados para esta conversación), yo por los buñuelos de Idiazábal y, por coalición, pedimos también una chistorra de Arbizu.

A brasa buñuelos

¿Qué tendrá la destrucción que atrae tanto?

En las croquetas se imponía el jamón, en una textura más compacta y terrosa de lo habitual, sin que esto fuera un defecto, sino un camino consciente. Me recordaron a las de mi madre y esto, por supuesto, es un halago. Con los buñuelos salieron a relucir las ansías de destrucción del ser humano. ¡Qué placer aplastar la crujiente coraza y liberar el queso! ¡De esos momentos en que exclamas un “uh” y sonríes! El toque dulce de la cebolla caramelizada hacía el resto. Gran acierto. La chistorra, con permiso, la txistorra fue la primera muestra de producto de A Brasa que se defiende solo, por pureza, sin una elaboración excesiva detrás. Para quitarse el sombrero. Perdón, la txapela.

A brasa chistorra

Miren ese Adidas hecho de chistorra.

Cuando apareció el vino en la mesa, supimos que la cosa se ponía seria. La etiqueta lucía orgullosa y noble, Marqués de Riscal, un rioja que con su precioso color sonrojaría a una cereza y cuya limpieza de trago ayudaba al brillo de la carne, sin opacar su sabor. Antes del plato fuerte, hicimos una transición con chorizo criollo, que nada más aterrizar en la mesa explota en las fosas nasales. Es un olor capaz de provocar hambre en un recién comido, digo más, en un herbívoro incluso. Ya si le agregas chimichurri, te pasaste el juego con trampas.

A brasa tira de asado

Argentina en la mesa.

Hilando con el chimichurri, esa ambrosía a costa de aceite, vinagre y condimentos (orégano, ajo, ají, sal, lo que encuentres entre los botes de especias…), se sentó Argentina a la mesa: tira de asado. Un bocado y estás en Buenos Aires, al segundo en un asado familiar y al tercero querés pedirte un fernet y armar un quilombo bárbaro. Hablando en serio, a mí me transportó directamente al recuerdo de mi viaje a Argentina y mi acompañante cerraba los ojos y A Brasa era, por un instante, su hogar.

A brasa tarta árabe

Delicia a capas.

Éramos felices, lo sabíamos, lo hacíamos saber. Quedaba, y esto sí lo desconocíamos, lo mejor: un solomillo en una oscura salsa de ajo, guindilla y romero. El plato definitivo. Pide pan y, antes de que se vaya el camarero, pide más. La jugosidad de la carne mancha el plato de alegría y cada bocado te convierte en creyente, porque le pides a Dios que no sea el último.

A Brasa ya había cumplido como lugar de referencia, tanto en carnes como en argentinidad (si es que no son sinónimos), y todavía nos obsequió con dos postres a la altura del resto de comida. Un notable para la tarta árabe, compuesta por capas de hojaldre, almendras y una crema oculta que hace las veces de masilla. Eché de menos algo de miel, pero eso es culpa mía, que soy más goloso que Winnie The Pooh. Y el sobresaliente para la tarta de queso, el obligado postre allá donde voy. Y qué contento me pone que sea buena. La de A Brasa exaltaba el arte del queso derretido, fluyendo de la boca al corazón.

A brasa tarta de queso

Poesía visual.

¿Cómo más os convenzo de que lo probéis? Cómo cuesta dar credibilidad a los lugares que están tan cerca de la perfección, donde apenas puedes criticar nada. Hm, bueno, ya sé, barato, lo que se dice barato, no es. Pero también tienen un menú de mediodía entre semana, que cuesta 40€ para dos personas. Así que también ahí me quedo sin mucha crítica… En fin, id a A Brasa, y os agradezco que me ayudéis con alguna imperfección. Si la encontráis.

Datos de Interés:

Qué: A Brasa, restaurante.

Dónde: C/ Camino de la Zarzuela, 23

Cómo llegar: Bus 162

Horario: L-D 13:00-16:00 | 20:00-01:00

Precio: aprox. 40-50€ p.p. | Parrilla ejecutiva dos personas L-V 40€

Compártelo con tus amigos y ayúdanos a llegar a más gente :)

DItaly

DItaly. "Placer napolitano" DItaly abrió sus puertas hace relativamente poco en Santa Engracia 108, y con este ya son dos los DItaly de Madrid (tiene un hermano en el Centro Comercial X-Madrid). Su elegante local, a la par que moderno, invita a pasar y a disfrutar de la buena energía que desprende. También cuenta con una terraza muy acogedora para aquellos que prefieran estar en el exterior. Después de unos meses hemos decidido volver a degustar su fabulosas pizzas napolitanas…

Le Petit Chef

Una experiencia gastronómica inmersiva que convierte la cena en un espectáculo único Madrid siempre ofrece planes especiales, pero pocos tan exclusivos y sorprendentes como la experiencia gastronómica de Le Petit Chef en el Radisson Blu Hotel, Madrid Prado. No se trata simplemente de una cena, sino de una propuesta inmersiva donde la alta cocina se combina con tecnología de proyección 3D, transformando la mesa en un escenario en el que todo cobra vida. Desde el primer momento, el ambiente ya…

Tuk Tuk Asian Street Food

El sabor más sincero del sudeste asiático Hace años lo descubrimos en Madreat y tuvimos un flechazo…Sí, lo reconocemos, estamos enamorados del buen hacer de Rick y Olivier, los fundadores de Tuk Tuk Asian Street Food, el primer restaurante de comida asiática callejera de España. Podemos prometer y prometemos que con todos y cada uno de sus platos vas a probar el verdadero sabor de la cocina más exótica del Sudeste Asiático. Rick Alexander era un actor británico que comenzó su andadura profesional…

Yakuza

La Familia Goiko Grill entra en el  mundo del sushi por la puerta grande... ¡y la de tu casa! Que las hamburguesas de Goiko Grill  son de las mejores hamburguesas de Madrid es algo en lo que casi todos coincidimos. También estaremos de acuerdo en que la Familia Goiko, de las que nos sentimos un poco parte, es de las más queridas de la ciudad, por dar tan buena comida y siempre con una sonrisa y el buen rollo que…

Giulietta

Vitalidad y "divertimento" a la italiana Italia y su sol de la Toscana, Italia y su pizza al forno di pietra, Italia y su belleza interminable capaz de quitar el aliento... Giulietta es la reencarnación del ADN italiano, un canto a la nación mediterránea que ha contagiado su gastronomía y su alegría al resto del mundo.Giulietta tiene el aspecto y el encanto amable de una villa italiana sin grandes…

Ticuí

Cocina mexicana para paladares exquisitos Ticuí es el primer restaurante en Madrid del Grupo Puntarena tras más de veinte años de trabajo, amistad y sociedad desde la apertura de su primer restaurante en la Ciudad de México. Con una cocina vista y un olor que invita a quedarte y a querer pedirte todos los platos de la carta, este restaurante capitaneado por Federico Rigoletti, apuesta por una cocina mexicana más elaborada, centrada más en la zona del Pacífico, en un formato…