Vuelven las meriendas con clase: el plan más refinado para las tardes de Madrid
En una ciudad dominada por el afterwork, los brunch tardíos y los planes que alargan el día hasta la noche, hay algo casi revolucionario en parar a media tarde. Madrid empieza a recuperar la merienda como ritual pausado, elegante y social, y lo hace en algunos de sus enclaves más especiales. Uno de los más llamativos acaba de estrenarse frente al Retiro, dentro de un palacio histórico que respira lujo sereno y gusto por el detalle.

La propuesta se llama La Merienda de Catalina y es, más que un menú, una experiencia pensada para saborear el tiempo. Se celebra en el Catalina de Urquijo Cocktail Bar, ubicado en el Hotel Palacio del Retiro, un edificio de principios del siglo XX reconvertido en hotel de lujo y completamente renovado en 2024. Un lugar discreto, lejos del ruido, que mira al parque más icónico de Madrid y recupera el espíritu de aquellas tardes en las que conversar era el verdadero plan.
El nombre no es casual: Catalina de Urquijo fue una de las grandes anfitrionas de la alta sociedad madrileña del pasado siglo, símbolo de hospitalidad, elegancia y savoir faire. Ese legado inspira una merienda que mezcla tradición, artesanía y pequeños guiños contemporáneos, con referencias sutiles a la Belle Époque y a la vida social de otros tiempos.
La experiencia se articula en tres momentos bien definidos.
Primero llegan los bocados salados, ligeros pero cuidados. Los panecillos tiernos rellenos de salmón y aguacate destacan por su equilibrio: la suavidad del pan se funde con la textura sedosa del pescado y el punto cremoso y fresco del aguacate, creando un bocado armónico y elegante. A su lado, el croissant salado con crema trufada y rúcula aporta un contraste más aromático y envolvente: crujiente por fuera, se acompaña de una crema trufada que suma profundidad y carácter. Completa este primer pase una reinterpretación del clásico sándwich mixto, elevado gracias a una ejecución más refinada y materias primas de mayor calidad, que respetan su esencia original y lo convierten en un guiño nostálgico con acento gourmet.

Después, el protagonismo pasa a la pastelería fina. Bizcochos elaborados en casa, macarons en versión mini y delicadas pastas de té que remiten a las meriendas de salón y a las reuniones sin prisas. Dulces equilibrados, pensados para acompañar la conversación, no para eclipsarla.
El cierre lo ponen las bebidas calientes, a elegir entre café, tés, infusiones o un reconfortante chocolate. Todo está diseñado para invitar a bajar el ritmo y disfrutar del momento.

La Merienda de Catalina se sirve todos los días entre las 16:00 y las 19:30, con distintas opciones según el capricho del día: desde la versión clásica (27 €) hasta propuestas que incorporan cava (35 €) o una copa de Champagne Pol Roger (42 €). Un lujo accesible que convierte la merienda en un plan especial, perfecto tanto para una cita tranquila como para una pausa sofisticada en plena semana.
En tiempos de prisas, este rincón en el Palacio del Retiro reivindica algo tan sencillo —y tan necesario— como sentarse, compartir y disfrutar de una tarde bien vivida. Madrid, por suerte, vuelve a tener tiempo para merendar.
Datos de interés:
Qué: Merienda de Catalina en el Hotel Palacio del Retiro
Dirección: calle de Alfonso XII, 14.
Cómo llegar: metro Banco de España, Retiro, Recoletos.
Precio estimado: de 27€- 42€ por persona.
Horario: todos los días entre las 16:00 y las 19:30.
