Restaurante, coctelería y discoteca: el plan completo en un solo lugar
En pleno Paseo de la Habana, Bulla se ha convertido en uno de esos sitios que mezclan todo lo que buscamos en un plan perfecto: buena comida, ambiente con personalidad, cocteles originales y un espacio que se adapta a cualquier ocasión. ¿Restaurante? Sí. ¿Bar de copas? También. ¿Discoteca? Los fines de semana, claro que sí.

Este espacio nace con la idea de mezclar lo tradicional con lo exótico. Su cocina tiene raíces italianas, con una fuerte influencia mediterránea y pinceladas del continente americano. El resultado es una carta con personalidad, sabrosa, sin complicaciones y con mucho que ofrecer. Las pizzas, por ejemplo, se elaboran en horno de piedra con masa al estilo romano y productos 100% italianos. Las pastas son artesanales y se preparan con ingredientes locales e italianos, siempre con un toque original que las hace únicas.
El local está distribuido en tres plantas. Las dos primeras están dedicadas al restaurante, donde puedes disfrutar de su variada carta con platos caseros para todos los gustos. La planta baja, por su parte, se reserva para eventos privados y se convierte en discoteca los fines de semana. Esta combinación lo convierte en un lugar ideal para quienes buscan un sitio en el que puedan cenar, tomarse algo y seguir la noche sin moverse del lugar.
La carta es extensa, así que lo mejor es dejarse llevar por lo que te apetezca en el momento. En nuestra visita comenzamos con dos cócteles que nos encantaron: el Spicy Cubanito, con un toque picante de guindilla, ginger ale y hierbabuena, y el Drive Me Bananas, con un perfil más afrutado y refrescante.

Para cenar, nos decidimos por algunos de los platos más recomendados del local. Empezamos con los famosos Mac & Cheese trufados, cremosos y potentes, de esos que te hacen repetir con la cuchara. Después probamos el canelón de rabo de toro con salsa de foie, una auténtica delicia que combina lo tradicional con un punto sofisticado. También nos sorprendió el Crush de camembert, un saquito crujiente relleno de queso fundido que fue amor al primer bocado.
Y sí, llegó el momento del postre. Aquí no hay discusión posible: si vas a Bulla, tienes que probar su sartencita de cookies. Una cookie fundida en una pequeña sartén con helado de vainilla por encima que, sinceramente, es de otro planeta.
Bulla es ese tipo de lugar que logra ser muchas cosas a la vez sin perder su esencia. Es acogedor, divertido, sabroso y versátil. Un sitio al que puedes ir con amigos, en pareja, en grupo o incluso a celebrar algo especial.
Datos de interés:
Qué: Bulla Madrid
Dónde: Paseo de la Habana, 5, Chamartín.
Cómo llegar: <metro> Nuevos Ministerios, República Argentina, Santiago Bernabéu
Cuándo: D-X 12:00 a 1:00 | J-S: 12:00 a 4:00
Cuánto: precio medio de 50 €



