Europa en coche: los 5 road trips más interesantes para este verano
Puede que ahora el coche esté mal visto, sobre todo en el corazón de las grandes ciudades, pero sigue siendo herramienta indispensable para muchos… y un aliado inestimable para unas vacaciones en el extranjero.

Hacer turismo al volante tiene algunos riesgos: las particularidades desconocidas de la conducción en cada país, la no familiaridad con el vehículo (si es de alquiler), el riesgo y la responsabilidad, los problemas y gastos de aparcamiento en las ciudades de destino…
…sin embargo, conducir en el país que vas a visitar también tiene muchas ventajas. Muchas más que riesgos: no dependes de transportes ni horarios, puedes visitar las cosas a tu ritmo, puedes establecer las rutas y programas que te apetezcan sin tenerlos condicionados, puedes pararte donde te dé la gana a hacer una foto o simplemente admirar un paisaje en el que nadie más pararía.
Por eso los road trip son tan atractivos. Y este verano podría ser el momento ideal para hacer uno. Aquí te dejamos 5 propuestas para disfrutar Europa a tu ritmo.
1. La Ruta Romántica – Alemania
Distancia aproximada: 350 km
Duración ideal: 4 a 7 días
Inicio / Fin: Wurzburgo → Füssen
La llamada Romantische Straße es una de las rutas panorámicas más emblemáticas de Alemania, y una de las formas más interesantes de conocer el país. Atraviesa paisajes rurales bávaros, viñedos, bosques, y una serie de pueblos medievales que las autoridades se han cuidado mucho de conservar. Cada parada es como entrar en una pintura del romanticismo alemán.
Puntos destacados:
Wurzburgo: Ciudad barroca a orillas del Meno, con una imponente fortaleza dominando el horizonte, y una no menos imponente Residencia que es Patrimonio de la Humanidad.
Rotemburgo: Fundado en el siglo X, amurallado y encantador, es el pueblo medieval por excelencia. Fotos míticas aquí.
Dinkelsbühl y Nördlingen: Estos dos puntos del viaje son perfectos, porque son menos turísticos, los visitarás con más tranquilidad, ¡y son igual de mágicos que los anteriores!
Füssen: Puerta de entrada a los Alpes y hogar del famoso castillo de Neuschwanstein, la inspiración del castillo de Disney.
¿Qué tener en cuenta?
Durante el verano puede haber muchos turistas, especialmente en Rotemburgo y en el castillo de Neuschwanstein, que es lo que visita todo el mundo (¡normal!)
Ten presente también que algunos tramos son carreteras secundarias rurales: conducid con precaución y planificad bien el combustible o la carga.
2. La Costa Amalfitana – Italia
Distancia aproximada: 50 km
Duración ideal: 2 a 3 días
Inicio / Fin: Sorrento → Salerno (vía Positano y Amalfi)
Posiblemente este sea uno de los tramos de costa más hermosos del planeta. Prepárate para alucinar con carreteras que se aferran a los acantilados y vistas constantes del mar Tirreno. Las casas de colores pastel en las laderas y las playas escondidas crean una atmósfera romántica e inolvidable. Más vale que vaya contigo alguien con un buen móvil o cámara para ir haciendo una foto tras otra mientras conduces.
Puntos destacados:
Sorrento: Ideal para comenzar, con buenas conexiones con Nápoles, Pompeya y el aeropuerto, una primera base de operaciones ideal.
Positano: Famosa por sus empinadas callejuelas y sus vistas panorámicas, Positano te deja huella. Como la que le dejó al escritor John Steinbeck, que a visitó en 1953 y escribió que “es un lugar de ensueño que no parece real mientras se está allí, pero que se vuelve muy real en la nostalgia una vez te has ido”.
Amalfi: Ciudad histórica con su catedral medieval, uno de los centros de poder en el Mediterráneo de hace seiscientos años, cuando sus galeras surcaban las olas.
Ravello: Este increíble pueblito encima del acantilado es conocido por sus jardines y conciertos en las mansiones de las viejas familias ricas que medraron aquí durante la Edad Media.
¿Qué tener en cuenta?
Importante: la carretera SS163 es muy estrecha, con curvas constantes y tráfico intenso en temporada alta. Si hace poquito que tienes el carnet, quizá mejor dejes este viaje para más adelante.
Ten presente también que aparcar es muy difícil, y caro. Lo más práctico es escoger siempre alojamientos con estacionamiento incluido. Pero que no te desanimen estas dificultades: las vistas que vas a descubrir lo valen. Considera también el ferry, por motivos prácticos, y por obtener nuevas vistas increíbles, esta vez desde el mar.
Por otro lado, a veces hay gente que se confunde y cree que esta costa es una zona de muchos casinos. No es así, esto no es Montecarlo ni se le parece. Si quieres jugar en un casino en tus ratos libres, mejor llévate el móvil para jugar algún casino en vivo en la cama del hotel.
3. Ruta por los Castillos del Valle del Loira – Francia
Distancia aproximada: 200 km
Duración ideal: 4 a 6 días
Inicio / Fin: Tours → Angers
Este recorrido te llevará a través del llamado «Jardín de Francia», un valle fértil salpicado de viñedos y dominado por más de 50 castillos renacentistas. Es una mezcla perfecta de historia, arquitectura y gastronomía, perfecta para hacer en familia, y lo suficientemente cerca de España como para salir desde aquí con tu propio coche.
Puntos destacados:
Château de Chambord: Majestuoso y grandioso, con 440 habitaciones, éste es el más reconocible de los castillores renacentistas franceses. Es el más grande de todos, ¡y era simplemente el pabellón de caza de Francisco I!
Château de Chenonceau: Construido sobre el río Cher, uno de los más fotogénicos, con su gran torre del homenaje (superviviente del anterior castillo medieval) y su espectacular Puente de Diana.
Amboise: Ojo con esto: además de ser una preciosidad para visitar por sí misma, aquí es donde está enterrado Leonardo da Vinci.
Castillo de Villandry: Con un aire muy distinto, este también conserva torre del homenaje medieval del castillo anterior, y un espectacular foso con agua. Pero sobre todo es famoso por sus jardines geométricos.
Saumur y Angers: Para retroceder un poco antes del renacentismo que ha dominado el viaje, aquí encontrarás castillos medievales, más sobrios, pero precisamente por ello llenos de carácter. Son el contraste que explica la diferencia de usos entre lo que era un castillo en la v, y lo que fue después.
¿Qué tener en cuenta?
Algunos castillos requieren reserva previa, especialmente en temporada alta. Preparaos bien los que queréis ver y aseguraos de tener entradas. Buscad packs, que pueden ser más económicos.
Alquilar una bicicleta también es una opción muy popular para tramos entre castillos, pero puede limitar el alcance del recorrido. Según organices el viaje, con “bases de operaciones” y si te mueves en caravana con las bicis… puede ser el viaje de vuestra vida.
4. La Ruta de los Fiordos – Noruega
Distancia aproximada: 500 km (varía según desvíos)
Duración ideal: 6 a 8 días
Inicio / Fin: Bergen → Geiranger
La naturaleza noruega se muestra en su máximo esplendor cuando la recorres en coche: fiordos profundos y misteriosos, carreteras con vistas panorámicas imposibles, cascadas inmensas y miradores de vértigo. Cada tramo es fotogénico, con aire puro y sensación de aislamiento. A veces dan ganas de subirse a una piedra y gritar “¡Odíiin!”
Puntos destacados:
Bergen: Uno de los puertos más coloridos del mundo, calorcito visual para el corazón en medio del frío verdor, y punto de partida ideal para esta ruta.
Flåm y Aurland: Desde aquí se accede al famoso tren panorámico (que quizá queráis considerar) y al fiordo de Nærøyfjord. Las fotos que saques aquí van a generar úlceras de envidia.
Carretera de Sognefjellet: La llamada Carretera 55 atraviesa esta área montañosa y regala vistas que parece imposible que existan. Sobrecoge.
Geirangerfjord: Un fiordo de postal, (y decir eso en un país lleno de fiordos de postal, es mucho decir), declarado Patrimonio de la Humanidad.
Trollstigen: Otra carretera serpenteante con vistas de infarto. De todos los road-trips propuestos, quizá éste sea el que la carretera en sí es casi más importante que los destinos y paradas del viaje.
¿Qué tener en cuenta?
En Noruega el clima cambia rápido, incluso en verano. Llevad ropa impermeable y estad atentos a las alertas meteorológicas. Y aunque en verano no debería haber carreteras cortadas por nieve, consultar antes no está de mas.
Ten presente que combustible y comida pueden ser caros y escasos en las zonas más remotas. Y que, dado que muchas carreteras no son remotas sino remotísimas, es más importante que nunca conducir con cuidado: un despiste, un accidente, pueden ir para largo.
5. El Círculo de las Highlands – Escocia
Distancia aproximada: 450 km
Duración ideal: Unos 7 días
Inicio / Fin: Edimburgo → Inverness → Oban à Glasgow
Escocia es un país mágico, con panorámicas nivel Noruega, pero menos dificultoso en las comunicaciones. Y su cultura se huele en el aire y te envuelve de una forma espectacular, sales de allí con ganas de tocar la gaita y ponerte un kilt (incluso sabiendo que son un invento relativamente moderno).
Este road-trip es ideal organizarlo en torno a 3-4 bases de operaciones, en las que quedarte 1, 2, 3 días para hacer alrededores.
Puntos destacados:
Edimburgo: ¿Qué decir de la Vieja Humeante? La ciudad vieja, esa raspa de pescado encaramada sobre la piedra negra que corona el castillo, es una maravilla. La ciudad nueva es un prodigio arquitectónico que no te puedes perder. Y hay museos, rutas, monumentos, cementerios y pubs suficientes para dedicarle unos días.
Inverness: La ciudad como tal es chiquitina, pero desde aquí podrás visitar las Highlands y organizar tú mismo los puntos donde prefieras ir.
Lago Ness: Ir a Escocia y perdérselo es como ir a París y no ver la Torre Eiffel. No hace falta buscar un monstruo que no existe, pero puedes admirar su belleza y conocer su historia, desde Inverness o en ruta hacia el oeste.
Oban: Pueblo pesquero hermosísimo, del que además salen ferrys para las islas cercanas. Entre ellas Mull o Iona, donde llegaron los primeros misioneros irlandeses, y donde están enterrados algunos de los primeros reyes de Escocia.
¿Qué tener en cuenta?
Esto es Reino Unido, lo que significa que se conduce al revés que en el resto de Europa. Pero que esto no te asuste: el cuerpo se habitúa rápido, y la inseguridad nos hace además conducir más atentos y precavidos, lo que sumado a la general buena educación vial de los escoceses (y los muchos apartaderos de las carreteras más estrechas) hace del road-trip algo seguro.
Ojo con los camiones madereros en las Tierras Altas, que hay muchísimos.
