Escapada romántica en tren: 48h entre Madrid y Barcelona
Es posible que haya llegado el momento de desconectar de la rutina y, por qué no, dar un soplo de aire fresco a tu relación amorosa. Sin embargo, sabemos que el tiempo libre es un bien que escasea, por lo que necesitas un plan de fin de semana o que, al menos, puedas realizar no gastando más de un par de días de tus vacaciones laborales. Si es así, los servicios de trenes de alta velocidad te permitirán conocer en apenas 48 horas las dos ciudades más importantes de España junto a tu pareja.

¿Por qué elegir el tren?
Principalmente, por la velocidad y la comodidad. Hoy en día, hay trenes de Madrid a Barcelona que salen a primera hora de la mañana y que te permiten viajar de una ciudad a otra en apenas dos horas y media.
Es cierto que el avión es todavía más rápido. Sin embargo, presenta ciertos inconvenientes: pasar el control de seguridad, facturar el equipaje, esperar al embarque y a la recogida de las maletas cuando llegas… Todo esto, unido a que los aeropuertos de ambas ciudades están alejados de sus respectivos centros urbanos, hace que el tren sea una solución mucho más interesante.
El primer día, disfrutad de Madrid
Vamos a imaginar que has llegado a la capital de España a primera hora en tren o usando cualquier otro método de transporte. Si es así, dedica la mañana a la cultura y el arte. Puesto que vas justo de tiempo, nuestro consejo es que elijas uno de los tres grandes museos de Madrid (Prado, Thyssen o Reina Sofía) según vuestros gustos y que hagáis una rápida visita guiada.
Después, dirígete al Parque del Retiro. Lo ideal es que compréis comida para llevar en cualquier bar cercano y que disfrutéis de un agradable y romántico pícnic a la sombra de un árbol. Posteriormente, tras un paseo para bajar la comida, alquila una barca en el estanque que te ofrezca un momento de intimidad.
El resto de la tarde podéis dedicarlo a disfrutar del encanto de alguno de los populares barrios de Madrid, como es el caso del alternativo Malasaña o del castizo La Latina. Para culminar la tarde, nada mejor que ver el atardecer desde el Templo de Debod. Las vistas a la Casa de Campo y al Palacio Real son increíbles.
Pero ¿cómo culminar la jornada antes de iros a dormir para tomar el tren rumbo a Barcelona al día siguiente? Nada mejor que una cena elegante. Por ejemplo, Casa Botín está considerado como el restaurante más antiguo del mundo debido a sus 300 años de historia y, si os gusta el cochinillo asado, es una parada obligatoria.
El segundo día toca Barcelona
Cuando llegues a Barcelona en tren, te encontrarás en pleno corazón de la ciudad, lo que facilitará tu visita. Por ejemplo, puedes emplear la mañana en conocer el legado de Gaudí, que es el arquitecto más icónico de la ciudad y, probablemente, de toda España.
Sin duda, la obra maestra de Gaudí es la Sagrada Familia. Nuestra recomendación es que, si quieres conocerla, compres las entradas con bastante antelación, ya que lleva años siendo el monumento más visitado de toda España. Además, eso te permitirá evitar colas.
Eso sí, la Sagrada Familia no es la única gran obra de Gaudí. Te bastará con dar un paseo por la ciudad para ver otras muchas de sus espectaculares creaciones. Por ejemplo, en el Paseo de Gràcia se encuentra La Pedrera y la Casa Batlló, que también son dignas de admiración. Por supuesto, tampoco te olvides de dar un paseo por el Parque Güell.
Una vez hayáis repuesto fuerzas con un delicioso almuerzo, podéis dedicar la tarde a conocer los Búnkers del Carmel. Tal vez no sea el lugar más conocido de Barcelona (algo que puede convertirse en una ventaja, ya que habrá menos turistas), pero merece la pena. La subida es un poco exigente, pero las vistas panorámicas de la ciudad son las mejores que puedes encontrar. Incluso podéis cenar aquí tranquilamente si lleváis algo de comida en una mochila.
Otra alternativa es visitar el Barrio Gótico, que es el más antiguo de la Ciudad Condal. Sus estrechas calles iluminadas, sus plazas escondidas y su catedral crean una atmósfera que parece sacada de un cuento.
Desgraciadamente, ya sea a última hora de la noche o a primera de la mañana del día siguiente, llega el momento de volver a coger el tren y de regresar a casa. Sin embargo, tú y tu pareja volveréis con la sensación de haber exprimido al máximo el tiempo y de haber vivido una experiencia romántica insuperable.
