La coctelería secreta tras una tienda esotérica

Nunca he sido mucho de creer en misticismos ni en el contacto con el más allá, pero he vivido una experiencia que merece la pena probar. Esotérica Speakeasy es una coctelería y restaurante escondido tras la puerta de lo que parece un lugar donde te leen las cartas y te venden productos esotéricos.
Cócteles mágicos
La carta de cócteles no es como cualquiera. Tienen intención. No “mojito/daikiri”, sino cosas del estilo:
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Atraer el amor: licor de frambuesa, cubo de pomelo, soda de melocotón y jazmín.
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Dinero: palo santo, sirope de canela y lima.
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Fertilidad: sirope de canela, palo santo y clara de huevo.
El bartender lo cuenta como si estuviera mezclando ingredientes de un cuaderno antiguo (y, según la historia del sitio, tiene sentido). ¿Funciona el conjuro? No lo sé, pero yo me bebí todos, además son monísimos. ¿Funciona el plan? Sí: te ríes, pruebas cosas distintas y te preparas para el dinner show con tarot o mentalismo.
La historia de Esotérica
El concepto está inspirado en Margaret Modlin, artista estadounidense que vivió en el barrio y llegó a Madrid en 1972. Ella misma se autodenominaba “la mejor pintora del apocalipsis”. En Esotérica la homenajean con piezas y referencias (incluso con obra suya). Y lo mejor es lo que tienen en el sótano… Una vitrina llena de piezas únicas de tarot y espiritismo (me dan escalofríos de recordarlo), y una mesa parlante de más de 100 años que se utilizaba para contactar con el más allá. No, no me quedé a comprobar lo que hacía la mesa.
La decoración es parte del truco. Sin eso, Esotérica sería “solo” una coctelería buena. Con eso, parece que has entrado en un escenario. Nada más cruzar la puerta, parece una tienda esotérica con estanterías llenas de objetos “mágicos” (frascos, amuletos, cartas, etc.). Hay detalles pequeños por todas partes, para que estés mirando siempre algo, y todo es escogido, todo tiene una intención, como los cócteles. Eso ya te prepara psicológicamente: no vas a pedir una copa, vas a “hacer algo”.
Cuando accedes al interior, cambia el ambiente: iluminación tenue (de la que te hace hablar más bajo sin darte cuenta), y un aire de clandestino, como misterioso. Es guay para llevar a tu cita porque te obliga a bajar el ritmo: miras, te fijas, comentas y haces fotos chulas. Desde luego, la persona a la que lleves se va a sorprender. Además, todo el storytelling de los bartenders y los dueños te mete de lleno en la experiencia y en el mundo esotérico.
Datos de interés
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Dónde: Calle del Pez, 30 (Malasaña)
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Cómo se entra: contraseña “escama de serpiente” (o timbre si la tienda está cerrada)
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Horario: mié-jue-dom 18:00–02:00; vie-sáb 18:00–02:30; lun-mar cerrado
- Precio medio: 35€ por persona (experiencia completa)
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Más info: Instagram





