La Pilla

 noviembre 20, 2015      por Lucía Mos

El pícaro sabor del Mediterráneo

¿Recuerdas la sensación de encontrar un rincón desconocido en un lugar por el que pasas cada día? Si además ese rincón tiene el encanto y el estilo casual de La Pilla, entonces la experiencia del descubrimiento se eleva al cuadrado. Una carta mediterránea que promete cenas deliciosas y divertidas nos convence para entrar aquí sin dudarlo.

1a

Queso brie con costra de pan de hierbas y mermelada de tomate

En La Pilla todo apunta a que vamos a pasar un buen rato. La decoración sencilla y colorida, transmite buen rollo y muchas ganas de quedarse. Contemplar la ajetreada vida de los madrileños que atraviesan la plaza de Alonso Martínez desde la terraza o por la ventana con un buen plato delante es sensacional. Ahora te estarás preguntando, ¿qué hay de comer?

La cocina está compuesta por propuestas alternativas inspiradas en lo mejor de la comida internacional. Podemos optar por entrantes sanos y ligeros, como unas sabrosas berenjenas fritas con miel y salmorejo o un queso brie con costra de pan de hierbas y mermelada de tomate que se va fundiendo poquito a poco, ideal para disfrutar de un comienzo calentito.

Tartar de atún rojo con vinagreta de chile, jengibre, aceite de sésamo y chips won ton

Tartar de atún rojo con vinagreta de chile, jengibre, aceite de sésamo y chips won ton

Los detalles son la base de la filosofía de La Pilla, y por eso la cocina apuesta por platos nuevos y atrevidos que se convierten en verdaderas delicias. Entre los favoritos está el revolucionario huevo escocés: un huevo de codorniz envuelto en carne picada, morcilla y frito en pan. Es el must indiscutible de este restaurante.

Del huevo escocés pasamos al tartar de atún rojo con vinagreta de chile, jengibre, aceite de sésamo y chips won ton, una delicatessen formidable al que los maestros de La Pilla le han dado una chispa de picardía. Como no podemos olvidar los tesoros del Mediterráneo, hay que probar el espectacular risotto de carabineros, que nos trae a Madrid lo mejorcito del sabor del mar.

Sala superior de La Pilla

Sala principal de La Pilla

Si hasta ahora La Pilla nos tenía con los ojos como platos, los postres superan los límites de lo extraordinario. Así, tuvimos el honor de degustar la más pura muerte por chocolate (para morirse en cada comida) y la mejor tarta Red Velvet que hemos probado jamás, para enloquecer con tanta dulzura.

Después de una cena de categoría y el buen humor del local, sabemos que a La Pilla tenemos que volver para descubrir todos los secretos de este restaurante tan personal y fabuloso.

Datos de interés

Qué: La Pilla, una propuesta mediterránea y casual

Dónde: Calle de Almagro, 3, Madrid

Cómo llegar: Metro Alonso Martínez (4, 5, 1o)

Precio: 20-25 euros

Teléfono: 910 819 538 

Más información en su página web, Facebook  y Twitter

Compártelo con tus amigos y ayúdanos a llegar a más gente :)

Shanghai Mama

El chino casual que llega para revolucionar Madrid a golpe de palilloShanghai Mama sigue la línea de la evolución que está viviendo la ciudad que le da nombre. Vanguardia, diseño, cultura y modernidad, pero sin olvidarse de sus raíces. Todo esto además bajo el mismo mando de la empresaria María Li Bao, en calidad de asesora, que exporta desde su residencia actual en Shanghái, las últimas tendencias en la metrópoli, la…

La Cevicuchería

Especialistas en Ceviches y AnticuchosLa cocina peruana está de moda, eso es un hecho, pero ahora hay que descubrir dónde se prepara realmente bien estos manjares de Sudamérica. Por este motivo, visitamos La Cevicuchería, restaurante de cocina peruana que está triunfando en Madrid. La Cevicuchería es especialista en preparar el ceviche, los anticuchos y el pisco. Ambos platos y bebida son muy típicos de Perú, pero no es la única variedad gastronómica que nos encontraríamos en…

Dingo

No se trata de otro restaurante americano en Madrid Las luces de la entrada de Dingo (Velázquez, 47) ya insinuaban que no íbamos a visitar un nuevo y típico restaurante americano que abre sus puertas en Madrid. Una vez dentro vemos un ambiente moderno, techos altos, mucha luz y una disposición irregular de las mesas que nos iban a permitir elegir el ambiente que más nos apeteciese en ese momento. Así arranca el prólogo de nuestra experiencia en Dingo que empezó…