Bowlers Kitchen & Bar • Un buen día en Madrid

Bowlers Kitchen & Bar

 febrero 9, 2018      por Cristina de la Cruz

En un bowl sabe mejor

En el corazón del Barrio de Salamanca, casi en el encuentro entre Príncipe de Vergara y Juan Bravo, se abre paso desde hace escasas semanas Bowlers Kitchen & Bar (c/Principe de Vergara, 56). La fórmula de su éxito son boles repletos de “comida del mundo”. Así los define Alain Mast, chef de Bowlers Kitchen & Bar: “Cocina internacional se queda corto”.

Surtido de bowls

Algo de razón tiene: en la carta de Bowlers conviven platos de inspiración española, japonesa, griega, peruana (dos tipos de ceviche, ambos muy recomendables), francesa, italiana… Su chef, venezolano y con 15 años de experiencia en cocinas de su Venezuela natal, Panamá y Mónaco, es uno de los cerebros tras la carta; los otros son Olivier y Dana Castagné, impulsores del negocio.

Mesa de madera en el centro del local

“Al llegar a España vimos que era complicado conseguir comida a domicilio de calidad, todo era estilo ‘fast food’. La idea era abrir un sitio con comida de calidad, elaborada, y potenciar el servicio ‘take away’”, comenta Dana, nacida en India pero londinense de adopción. Bowlers ya trabaja con varias plataformas de comida a domicilio, un mercado que esperan expandir con el tiempo.

Berenjenas salteadas con entraña de ternera

Aunque no es mala idea pasarse por el pequeño local de Príncipe de Vergara 56: moderno y bien decorado, con predominio de la madera, cuenta con una zona en la entrada orientada al consumo de cocktails y copas con mesas altas; y una zona central dividida en un par de estancias con mesas de madera maciza que otorgan calidez al restaurante.

Barra de la entrada

Aunque el restaurante haya nacido como un take away de calidad, cabe destacar su carta de vinos, escueta aunque acertada, para maridar con cada plato: Albariño, Verdejo, Ribera, vinos de Mallorca y Castilla y León…ideales para potenciar la experiencia de platos como el capuccino de setas, la ensalada de quinoa con ventresca, los dos ceviches (con aguacate y con tomate de árbol), el ramen, la kafta de cordero con setas, las berenjenas salteadas con entraña o los penne con burrata y vodka. Extensas combinaciones de dulce y amargo, acidez y suavidad, servidas en boles que aseguran raciones generosas.

Ceviche de corvina y aguacate

Crema de setas silvestre con espuma de queso manchego y polvo de trufa

Con un precio medio de carta de 20-25 euros, dispone también de menú del día a coste más que interesante: bol más café por nueve euros, o dos boles más café (perfectos para compartir platos) por 15 euros. Para cerrar la visita, pregunta por el postre de la semana (lo cambian cada siete días); la tarta de queso con frutos rojos cumplió las expectativas.

Datos de interés:

Qué: Bowlers kitchen & Bar, cocina de autor servida en bol

Dónde: C/ Principe de Vergara 56

Precio medio: 20-25€

Horario: M-J 09:00 – 00:00 am / V-S 09:00 – 02:00 am / D 13:00 – 16:00 pm

Contacto: 682 20 52 11

Compártelo con tus amigos y ayúdanos a llegar a más gente :)

Fina Catalina

Un viaje gastronómico a la bella Italia  La calle Castelló abre sus puertas a un nuevo miembro más: la trattoria Fina Catalina (c/Castelló, 1), un restaurante italiano purista, de los que te puedes encontrar callejeando por el centro de Roma, Milán o Florencia. Un restaurante que, como dice su chef, Stefano Carta, "te hace sentir como en Italia". Un local decorado con el aire elegante de los restaurantes italianos de categoría, aunque con el toque vintage que le otorgan tanto…

A vÁnvera

Mucho más que un italiano Siempre se dijo que hacer las cosas con pasión tiene sus resultados y una muestra de ello es A vÁnvera. Su chef, Luigi Bertaccini,  dejó 15 años de experiencia en el sector de las telecomunicaciones para ponerse al frente de los fogones y hacernos disfrutar a todos de su amor por la cocina. Fiel a sus orígenes, en A vÁnvera encontrarás una cocina italiana sencilla y tradicional, pero en la que Luigi se permite introducir su toque personal…

Seis Ocho

El resultado de cuidar hasta el mínimo detalle Hay restaurantes en los que da gusto sólo entrar por la puerta. Porque uno ya se va haciendo una idea de qué va a encontrar. Un gran ejemplo es Seis Ocho, donde te da la bienvenida un espacio abierto, súper luminoso, con una decoración sencilla, pero en la que cada detalle está estudiado. Incluyendo el enorme graffiti que cubre la pared principal y que te hará sentir por unos instantes en los…